No sé muy bien qué hago aquí. Mis amigas me aconsejaron que para olvidar a J (va a ser como voy a llamar a mi ex a partir de ahora) me metiera en Internet. Páginas de esas tipo Meetic o E-Darling (no sé exactamente cómo se escribe) para encontrar una nueva pareja (y claro, cosa imposible o más bien poco probable, al hombre perfecto). Me he negado en rotundo a las páginas de contactos, pero a cambio he decidido hacerme una de estas bitácoras que tanto se llevan ahora.
No sé si a esa primera entrada le seguirán más, pero lo que sí sé es que estreno blog para contar un poco de mí, para desahogarme y para, ¿por qué no? conocer gente nueva (sin evidenciar, como en las páginas de contactos, que hace más de tres meses que no recibo ningún tipo de calor afectivo por parte de un hombre).
Dejo claro desde YA que no estoy absolutamente deprimida. No digo que no es posible que, de encontrarme cara a cara con J decidiera mandarle al infierno de una patada en el trasero; digo que no lloro por las noches, ni me paso el día llorándole a mis amigas o yo sola por las esquinas. Es simplemente que me cuesta aceptar que no está (¡pero nada de depresión!).
Estaría bien contaros por qué he elegido este nombre para mi blog. Es una buena manera de presentarlo. He decidido llamarlo "Mi Vecina Carolina" porque:
a) Vecina rimaba con Carolina.
b) En mi nuevo pisito de soltera no conozco a nadie nada más que a mi gata y me gustaría tener vecinos aunque sean virtuales (y esos sois los que, a partir de hoy, bendito día en que se me ha ocurrido meterme a blogger).
No voy a explicaros de qué voy a hablaros en este lugar porque aún ni yo misma lo sé (aaaay, no estoy preparada). Pero seguro que poco a poco se me empiezan a ocurrir ideas. Mamma dice que siempre fui una mujer creativa.
Y ya está. Creo que esta primera entrada, como entrada de presentación y experimental, no está nada mal. Veamos qué tal va el proyecto blog a partir de ahora.
Saludos desde mi alcoba,
Carolina.
Carolina.


